GOOD  MORNING :

 

“Cuando las cosas encajan es maravilloso. Con voluntad podemos cambiar el rumbo de nuestra vida”

 

DESPENSA  ORDENADA  Y  AL  DÍA

Una alimentación sana empieza por un buena compra y una correcta conservación de los alimentos. La despensa es una estancia fresca donde se almacenan los alimentos antes de utilizarlos. Debe ser tan fresca como sea posible, cercana a las áreas de preparación de alimentos y equipada de estantes y armarios.

 

 

 

Ten la despensa al día y ordenada. El orden y la disposición de los alimentos en la despensa no debe ser casual. Hay zonas más cálidas que otras y esto influye en el tiempo de conservación y apariencia de los productos. Una despensa bien organizada evita que tires comida porque ha caducado o que te falte algún ingrediente especial.

 

 

                                                                         

 

El Feng shui asegura que sólo hay una clave importante para tener la cocina ordenada. ” Guardar sólo lo que realmente necesites “. Guardar pocas cosas tiene sus ventajas :

 

– Es más fácil tenerlo todo ordenado y a mano.

– Es más higiénico porque hay menos lugares donde pueda acumularse suciedad, humedad y bacterias.

– Es más fácil limpiar.

 

                                     

 

En la cocina el orden es fundamental, es una habitación en la que tenemos que guardar un montón de cosas, que deben de estar a mano, tanto utensilios como alimentos que se pueden guardar en una despensa si la casa dispone de ella o bien en una alacena ya que hoy en día muchas casas no tienen despensa.

 

                                                                       

 

En las alacenas, muebles destinados a guardar la vajilla,, cubertería y otros enseres destinados a poner la mesa, puedes guardar los alimentos no perecederos, como provisión para la semana. En cada casa puede estar ubicado, habitualmente, en la cocina o donde tengas espacio para lo no perecedero.

 

 

                                                                                     

 

 

Organiza los alimentos por grupos, pon delante los que caducan antes y repásalos antes de comprar. Por ejemplo, coloca las conservas en la balda de arriba, los alimentos esenciales ( harina, arroz, pasta ) en medio y los del desayuno ( galletas, cornflakes, magdalenas, café…) abajo.

Los botes si son de cristal permiten ver el contenido de los alimentos.

 

 

 

Elige recipientes que cierren herméticamente y mantengan en buen estado su contenido. Puedes decorarlos con telas de cuadrítos vichy o estampados florales que puedes hacer fácilmente. Busca un tejido que te guste, córtalo a medida y pégalo.

 

 

 

Intenta tener reservas. Productos secos como el arroz, pasta y frutos secos deben guardarse a temperatura ambiente en sitios frescos y secos, ya que si hay humedad se enmohecen. Una vez abierto su envase, estos alimentos se conservan mejor en recipientes herméticos.

 

 

 

En la parte inferior de la despensa, aprovechando que es un lugar más oscuro, puedes guardar las patatas, ajos, cebollas en cestos o recipientes de plástico o cartón. Si los dejas en bolsas es probable que se estropeen. Guárdalos en lugares bien ventilados y oscuros.

 

                                                                       

 

Lo que más utilices ponlo donde sea más fácil de acceder y lo que menos utilices en la zona de más difícil acceso. Las conservas en lo más alto. Para aprovechar mejor el espacio, coloca los objetos más altos o grandes hacia atrás y los más pequeños en la parte delantera, así puedes tener una visión general de todo lo que hay. Puedes tener un botellero.

 

 

                                            Si tu despensa queda a la vista, cuida el detalle.

 

La leche y otros derivados se conservan perfectamente en la despensa, al resguardo de la luz. Siempre que los envases no estén abiertos, en ese caso, deben guardarse en el frigorífico. Los aceites precisan de un lugar oscuro para evitar que se enrancie por oxidación de las grasas. El pan se conserva bien en una panera o en una bolsa de tela durante uno o dos días.

 

 

 

Existen algunos alimentos que pueden conservarse en la despensa, mientras el envase esté bien cerrado, y sin tener que ocupar un espacio en la nevera. Son los yogures esterilizados que no necesitan frío. Salsas comerciales, tarros de mermelada, algunas verduras, huevos, cebollas, zanahorias. Una vez abiertos hay que tratarlos como alimentos perecederos y conservarlos refrigerados.

 

 

 

Para mejorar la conservación de los alientos es conveniente que nuestro lugar de almacenamiento no se encuentre por encima del horno ya que es una zona más calurosa. La temperatura ideal es la ambiental, cercana a los 20º C, con poca luz y una humedad relativa.

 

 

Para seguir un orden debes separar los alimentos dulces de los salados y si compras muchos preparados tipo purés o papillas te conviene mantenerlos siempre bajo un mismo orden, de esta forma te será sencillo mantener un stock de mercadería y una clasificación adecuada.

 

 

                                                                 

 

  Ordena tu despensa o alacena, 

hará tu día a día más fácil

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